I. EL PARTIDO COMUNISTA
La fuerza-núcleo que dirige nuestra cause es el Partido
Comunista de China.
La base teórica que guía nuestro pensamiento es el
marxismo-leninismo.
Discurso de apertura de la I Sesión de la Asamblea
Popular
Nacional (primera legislatura) de la República Popular China
(15 de septiembre de 1954).
Para hacer la revolución, se necesita un partido
revolucionario. Sin un partido revolucionario, sin un partido creado conforme
a la teoría revolucionaria marxista-leninista y al estilo revolucionario
marxista-leninista, es imposible conducir a la clase obrera y las amplias
masas populares a la victoria sobre el imperialismo y sus lacayos.
Fuerzas revolucionarias del mundo, uníos,
Iuchad contra la agresión imperialista!
(noviembre de 1948),
Obras Escogidas t. IV.
Sin los esfuerzos del Partido Comunista de China, sin
los comunistas chinos como sostén del pueblo chino, es imposible alcanzar la
independencia y la liberación del país, su industrialización, y la
modernización de su agricultura.
Sobre el gobierno de coalición
(24 de abril de 1945),
Obras Escogidas, t. III.
El Partido Comunista de China es el núcleo dirigente
del pueblo chino. Sin este núcleo la cause del socialismo no puede triunfar.
Discurso pronunciado en la recepción a todos
los delegados al III Congreso Nacional de la Liga
de la Juventud de la Nueva Democracia de China
(25 de mayo de 1957).
Un partido disciplinado, pertrechado con la teoría
marxista-leninista y que practica la autocrítica y se mantiene ligado a las
masas populares; un ejército dirigido por tal Partido; un frente único de
todas las clases revolucionarias y grupos revolucionarios dirigido por tal
Partido: éstas son las tres armas principales con que hemos derrotado al
enemigo.
Sobre la dictadura democrática popular
(30 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Debemos tener confianza en las masas, debemos tener
confianza en el Partido. Estos son dos principios fundamentales. Si dudamos de
ellos, nada podremos cumplir.
Sobre el problema de la cooperativización agrícola
(31 de julio de 1955),
[Obras Escogidas, t. V].
Armado con la teoría e ideología marxista-leninistas,
el Partido Comunista de China ha aportado al pueblo chino un nuevo estilo de
trabajo, que consiste principalmente en integrar la teoría con la práctica,
mantener estrechos vínculos con las masas populares y practicar la autocrítica.
Sobre el gobierno de coalición
(24 de abril de 1945),
Obras Escogidas t. III.
Ningún partido político puede conducir un gran
movimiento revolucionario a la victoria si no posee una teoría
revolucionaria, un conocimiento de la historia y una comprensión profunda del
movimiento práctico.
El papel del Partido Comunista de China en la guerra
nacional
(octubre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
El movimiento de rectificación es, como decíamos, un
amplio movimiento de educación marxista. Por rectificación entendemos que
todo el Partido estudia marxismo a través de la crítica y la autocrítica.
Podremos sin duda aprender más marxismo en el curso del movimiento de
rectificación.
Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido
Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda
(12 de marzo de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Es muy ardua tarea asegurar una vida mejor a los
centenares de millones de chinos y transformar nuestro país, atrasado económica
y culturalmente, en un país próspero, poderoso y con elevado nivel cultural.
Precisamente pare asumir esta tarea con mayor competencia y trabajar mejor
junto con todos aquellos que, sin ser militantes del Partido, se mueven por
altos ideales y están decididos a hacer transformaciones, debemos desplegar
movimientos de rectificación tanto ahora como en el futuro y desprendernos
constantemente de todo lo que sea erróneo.
Ibíd.
La política es el punto de partida de todas las
acciones prácticas de un partido revolucionario, y se manifiesta en el
proceso y el resultado final de sus acciones. Toda acción de un partido
revolucionario es la aplicación de su política. Si no aplica una política
correcta, aplica una errónea; si no aplica determinada política de modo
consciente, la aplica a ciegas. Lo que llamamos experiencia es el proceso y el
resultado final de la aplicación de una política. Sólo a través de la práctica
del pueblo, es decir, por la experiencia, se puede verificar si una política
es correcta o errónea y determinar hasta qué grado lo es. Pero la práctica
de los hombres, especialmente la práctica de un partido revolucionario y de
las masas revolucionarias, está necesariamente ligada con una u otra política.
Por tanto, antes de emprender cualquier acción, debemos explicar a los
militantes del Partido y a las masas la política que hemos formulado a la luz
de las circunstancias dadas. De otro modo, los militantes del Partido y las
masas se apartarán de la dirección de nuestra política, actuarán a ciegas
y aplicarán una política errónea.
Sobre la política concerniente a la industria y el
comercio
(27 de febrero de 1948),
Obras Escogidas, t. IV.
Nuestro Partido ha formulado la línea general y la política
general de la revolución china, así como las líneas específicas para el
trabajo y las medidas políticas concretas. Sin embargo, muchos camaradas
recuerdan sólo las líneas específicas para el trabajo y las medidas políticas
concretes, pero olvidan a menudo la línea general y la política general del
Partido. Si de verdad las olvidamos, seremos revolucionarios ciegos, inmaduros
y de ideas confusas, y al aplicar una línea específica para el trabajo y una
medida política concreta, nos desorientaremos, oscilaremos a izquierda y
derecha, y perjudicaremos nuestro trabajo.
Discurso pronunciado en una conferencia de
cuadros de la región liberada de Shansí-Suiyuán
(1 de abril de 1948),
Obras Escogidas, t. IV.
La política y la táctica son la vida del Partido; los
camaradas dirigentes a todos los niveles deben prestar plena atención a ellas
y de ninguna manera mostrarse negligentes a este respecto.
Circular sobre la situación
(20 de marzo de 1948),
Obras Escogidas, t. IV.
II. CLASES Y LUCHA DE CLASES
Las clases luchan, una clases salen victoriosas, otras
quedan eliminadas. Así es la historia, así es la historia de la civilización
de los últimos milenios. Interpretar la historia desde este punto de vista es
materialismo histórico; sostener el punto de vista opuesto es idealismo histórico.
Desechar las ilusiones, prepararse para la lucha
(14 de agosto de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
En la sociedad de clases, cada persona existe como
miembro de determinada clase, y sodas las ideas, sin excepción, llevan su
sello de clase.
Acerca de la práctica
(julio de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
Los cambios que se producen en la sociedad se deben
principalmente al desarrollo de sus contradicciones internas, es decir, las
contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción,
entre las clases y entre lo viejo y lo nuevo. Es el desarrollo de estas
contradicciones lo que hace avanzar la sociedad e impulsa la sustitución de
la vieja sociedad por la nueva.
Sobre la contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
La despiadada explotación económica y la cruel opresión
política de los campesinos por la clase terrateniente, los forzaron a alzarse
en numerosas rebeliones contra la dominación de ésta. (...) Las luchas de
clase del campesinado, los levantamientos campesinos y las guerras campesinas
fueron la fuerza motriz real del desarrollo histórico de la sociedad feudal
china.
La revolución china y el Partido Comunista de China
(diciembre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
La lucha nacional es, en último término, un problema
de la lucha de clases. Entre los blancos en los EE.UU., solo los reaccionarios
círculos dominantes son los que oprimen a los negros. Ellos no representan en
modo alguno a los obreros, los campesinos, los intelectuales revolucionarios y
otras personalidades razonables que constituyen la aplastante mayoría de los
blancos.
Declaración de apoyo a los negros norteamericanos
en su justa lucha contra la discriminación racial
del imperialismo norteamericano
(8 de agosto de 1963).
A nosotros nos incumbe organizar al pueblo. En cuanto a
los reaccionarios chinos, nos incumbe a nosotros organizar al pueblo para
derribarlos. Con todo lo reaccionario ocurre igual: si no lo golpeas, no cae.
Esto es como barrer el suelo: por regla general, donde no llega la escoba, el
polvo no desaparece solo.
La situación y nuestra política después de la
victoria en la Guerra de Resistencia contra el Japón
(13 de agosto de 1945),
Obras Escogidas, t. IV.
El enemigo no desaparecerá por sí solo. Ni los
reaccionarios chinos ni las fuerzas agresoras del imperialismo norteamericano
en China se retirarán por su propia voluntad del escenario de la historia.
Llevar la revolución hasta el fin
(30 de diciembre de 1948)
Obras Escogidas, t. IV.
Hacer la revolución no es ofrecer un banquete, ni
escribir una obra, ni pintar un cuadro o hacer un bordado; no puede ser tan
elegante, tan pausada y fina, tan apacible, amable, cortés, moderada y magnánima.
Una revolución es una insurrección, es un acto de violencia mediante el cual
una clase derroca a otra.
Informe sobre la investigación del movimiento campesino
en Junán
(marzo de 1927)
Obras Escogidas, t. I.
Chiang Kai-shek trata siempre de arrebatar al pueblo
cada átomo de poder y cada átomo de sus conquistas. Y nosotros? Nuestra política
es responder medida por medida y luchar por cada pulgada de terreno. Actuamos
según él actúa. El siempre trata de imponer la guerra al pueblo, con una
espada en la mano izquierda y otra en la derecha. Nosotros también empuñamos
espadas, siguiendo su ejemplo. (...) Como Chiang Kai-shek está ahora afilando
sus espadas, debemos afilar las nuestras.
La situación y nuestra política después de la
victoria en la Guerra de Resistencia contra el Japón
(13 de agosto de 1945)
Obras Escogidas t. IV.
Quiénes son nuestros enemigos y quiénes nuestros
amigos? Esta es una cuestión de importancia primordial para la revolución.
Todas las anteriores luchas revolucionarias de China sólo obtuvieron magros
resultados, esencialmente porque los revolucionarios no supieron unirse con
los verdaderos amigos para atacar a los verdaderos enemigos. Un partido
revolucionario es el guía de las masas, y cuando las descamina, ninguna
revolución puede triunfar. A fin de conquistar con seguridad la victoria en
la revolución y no descaminar a las masas, tenemos que cuidar de unirnos con
nuestros verdaderos amigos para atacar a nuestros verdaderos enemigos. Y para
distinguir a los amigos verdaderos de los verdaderos enemigos, tenemos que
hacer un análisis general del status económico de las clases de la
sociedad china y de sus respectivas actitudes hacia la revolución.
Análisis de las clases de la sociedad china
(marzo de 1926)
Obras Escogidas, t. I.
Son nuestros enemigos todos aquellos que están
confabulados con el imperialismo: los caudillos militares, los burócratas, la
burguesía compradora, la clase de los grandes terratenientes y el sector
reaccionario de la intelectualidad subordinado a ellos. El proletariado
industrial es la fuerza dirigente de nuestra revolución. Nuestros amigos más
cercanos son el semiproletariado en su totalidad y la pequeña burguesía. En
cuanto a la vacilante burguesía media, su ala derecha puede ser nuestro
enemigo, y su ala izquierda, nuestro amigo; pero debemos mantenernos
constantemente en guardia y no permitirle a esta que cree confusión en
nuestro frente.
Ibíd.
Quien tome partido por el pueblo revolucionario, es un
revolucionario. Quien tome partido por el imperialismo, el feudalismo y el
capitalismo burocrático, es un contrarrevolucionario. Quien se coloque al
lado del pueblo revolucionario sólo de palabra, pero no en los hechos, es un
revolucionario de palabra. Quien se coloque al lado del pueblo revolucionario
tanto en los hechos como de palabra, es un revolucionario en su más pleno
sentido.
Discurso de clausura en la II Sesión del Primer Comité
Nacional
de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino
(23 de junio de 1950).
Sostengo que, para nosotros, es malo si una persona,
partido, ejército o escuela no es atacado por el enemigo, porque eso
significa que ha descendido al nivel del enemigo. Es bueno si el enemigo nos
ataca, porque eso prueba que hemos deslindado los campos con él. Y mejor aún
si el enemigo nos ataca con furia y nos pinta de negro y carentes de toda
virtud, porque eso demuestra que no sólo hemos deslindado los campos con él,
sino que hemos alcanzado notables éxitos en nuestro trabajo.
Ser atacado por el enemigo no es una cosa mala sino una
cosa buena
(26 de mayo de 1939).
Debemos apoyar todo lo que el enemigo combata y
oponernos a todo lo que el enemigo apoye.
Entrevista con tres corresponsales de la Agencia Central
de Noticias y de los periódicos Saodang Bao y Xinmin Bao
(16 de septiembre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
Nuestra posición es la del proletariado y las masas
populares. Para los miembros del Partido Comunista, esto quiere decir que
deben adherirse a la posición del Partido, al espíritu de Partido y a la política
del Partido.
Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Literatura y
Arte
(mayo de 1942)
Obras Escogidas, t. III.
Después de eliminados los enemigos con fusiles, quedarán
aún los enemigos sin fusiles, quienes entablarán, inevitablemente, una lucha
a muerte contra nosotros; jamás debemos subestimarlos. Si ahora no planteamos
ni comprendemos el problema de este modo, cometeremos errores muy graves.
Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central
elegido
en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
(5 de marzo de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Los imperialistas y los reaccionarios del país jamás
se resignarán a su derrota; forcejearán hasta el fin. Aun después de
establecida la paz y el orden en todo el país, se entregarán a labores de
zapa y provocarán disturbios en mil formas; tratarán a diario y en todo
momento de restaurar su Poder en China. Esto es inevitable y está fuera de
dude; nunca debemos relajar nuestra vigilancia.
Discurso de apertura en la I Sesión Plenaria de la
Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino
(21 de septiembre de 1949).
En China, aunque en lo fundamental se ha consumado la
transformación socialista de la propiedad y han terminado las vastas y
tempestuosas luchas de clase de las masas, características de los anteriores
períodos revolucionarios, subsisten remanentes de las clases derrocadas: la
clase terrateniente y la burguesía compradora; subsiste la burguesía, y la
transformación de la pequeña burguesía sólo acaba de empezar. La lucha de
clases no ha terminado. La lucha de clases entre el proletariado y la burguesía,
entre las diferentes fuerzas políticas y entre el proletariado y la burguesía
en el terreno ideológico, será aún larga, tortuosa y a veces incluso muy
enconada. El proletariado aspire a transformar el universo según su concepción
del mundo, y la burguesía, según la suya. A este respecto, aún no ha sido
resuelta en definitiva la cuestión de quién vencerá: el socialismo o el
capitalismo.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Pasará un tiempo bastante largo antes de que se
resuelva la cuestión de quién vencerá a quién en la lucha ideológica
entre el socialismo y el capitalismo en nuestro país. Esto se explica porque
la influencia de la burguesía y de los intelectuales provenientes de la vieja
sociedad subsistirá por un largo tiempo en nuestro país, y así también su
ideología de clase. Quien no lo comprenda bien, o no lo comprenda en
absoluto, cometerá el más grave de los errores y pasará por alto la
necesidad de la lucha en el terreno ideológico.
En nuestro país, subsistirá por un largo tiempo la
ideología burguesa y pequeñoburguesa, la ideología anti-marxista. Se ha
establecido en lo fundamental el sistema socialista. Hemos obtenido la
victoria básica en la transformación de la propiedad de los medios de
producción, pero todavía no hemos logrado la victoria complete en los
frentes político e ideológico. En el terreno ideológico, todavía no se ha
resuelto en definitiva la cuestión de quién vencerá: el proletariado o la
burguesía. Aún debemos sostener una lucha prolongada contra la ideología
burguesa y pequeñoburguesa. Es erróneo ignorar esto y abandonar la lucha
ideológica. Todas las ideas erróneas, todas las hierbas venenosas y todos
los monstruos y demonios deben ser sometidos a crítica; en ninguna
circunstancia podemos tolerar que cundan libremente. Sin embargo, Ia crítica
debe ser plenamente razonada, analítica y convincente, y no burda, burocrática,
metafísica o dogmática.
Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido
Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda
(12 de marzo de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Tanto el dogmatismo como el revisionismo son contrarios
al marxismo. Inevitablemente, el marxismo avanzará, progresará con el
desarrollo de la práctica y no permanecerá estático. Quedaría sin vida si
se estancara y se estereotipara. No obstante, nunca se pueden violar los
principios básicos del marxismo; violarlos es cometer errores. Es dogmatismo
enfocar el marxismo desde el punto de vista metafísico y considerarlo como
algo rígido. Es revisionismo negar los principios básicos del marxismo, la
verdad universal del marxismo. El revisionismo es una variedad de la ideología
burguesa. Los revisionistas intentan borrar lo que distingue al socialismo del
capitalismo, a la dictadura del proletariado de la dictadura burguesa. Lo que
preconizan no es, de hecho, la linea socialista, sino la capitalista. En las
circunstancias actuales, el revisionismo es más pernicioso que el dogmatismo.
Una de nuestras importantes tareas presentes en el frente ideológico es
criticar el revisionismo.
Ibíd.
El revisionismo u oportunismo de derecha es una
tendencia ideológica burguesa; es más peligroso que el dogmatismo. Los
revisionistas, oportunistas de derecha, alaban de palabra el marxismo; también
atacan el dogmatismo, pero lo que atacan es precisamente la quintaesencia del
marxismo. Combaten o tergiversan el materialismo y la dialéctica; combaten o
intentan debilitar la dictadura democrática popular y la dirección del
Partido Comunista; combaten o intentan debilitar la transformación y la
construcción socialistas. Incluso después de la victoria fundamental de la
revolución socialista en nuestro país, queda todavía un cierto número de
gentes que sueñan con restaurar el sistema capitalista; estas gentes luchan
contra la clase obrera en todos los frentes, incluido el ideológico. Y en
esta lucha, tienen en los revisionistas a sus mejores asistentes.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
III. SOCIALISMO Y COMUNISMO
El comunismo es la ideología complete del proletariado
y, a la vez, un nuevo sistema social. Difieren de cualquier otra ideología y
sistema social, y son los más completos, progresistas, revolucionarios y
racionales de la historia humana. La ideología y el sistema social del
feudalismo ya pasaron al museo de la Historia. La ideología y el sistema
social del capitalismo se ha convertido en piezas de museo en una parte del
mundo (la Unión Soviética), mientras que en los demás países se asemejan
al moribundo que se extingue como el sol tras las colinas de Occidente, y
pronto serán también relegados al museo. Sólo la ideología y el sistema
social comunistas, llenos de juventud y vitalidad, se extienden por todo el
mundo con el ímpetu de una avalancha y la fuerza de un rayo.
Sobre la nueva democracia
(enero de 1940)
Obras Escogidas, t II.
El sistema socialista terminará por reemplazar al
sistema capitalista: ésta es una ley objetiva, independiente de la voluntad
del hombre. Por mucho que los reaccionarios traten de frenar la rueda de la
historia, tarde o temprano se producirá la revolución y, sin duda alguna,
triunfara.
Discurso en la reunión del Soviet Supremo de
la URSS en conmemoración del 40 aniversario
de la Gran Revolución Socialista de Octubre
(6 de noviembre de 1957).
Los comunistas nunca ocultamos nuestras aspiraciones políticas.
Nuestro programa futuro o máximo es llevar a China a la sociedad socialista y
la comunista. Esto es definitivo y no admite duda. El nombre de nuestro
Partido y nuestra concepción marxista del mundo indican de manera inequívoca
este supremo ideal pare el futuro, infinitamente bello y luminoso.
Sobre el gobierno de coalición
(24 de abril de 1945)
Obras Escogidas, t. III.
Tomado en su conjunto, el movimiento revolucionario
chino dirigido por el Partido Comunista de China abarca dos etapas: la
revolución democrática y la socialista. Se trata de dos procesos
revolucionarios esencialmente diferentes, y sólo después de consumado el
primero se puede emprender el segundo. La revolución democrática es la
preparación necesaria para la revolución socialista y la revolución
socialista es la dirección inevitable para el desarrollo de la revolución
democrática. El objetivo final por el que luchan todos los comunistas es la
instauración completa de la sociedad socialista y de la comunista.
La revolución china y el Partido Comunista de China
(diciembre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
La revolución socialista tiene por objetivo liberar las
fuerzas productivas. La transformación de la propiedad individual en
propiedad colectiva socialista dentro de la agricultura y la artesanía, y de
la propiedad capitalista en propiedad socialista dentro de la industria y el
comercio privados, libera necesariamente y en gran medida las fuerzas
productivas. Se crean así las condiciones sociales para un inmenso desarrollo
de la producción industrial y agrícola.
Discurso ante la Conferencia Suprema de Estado
(25 de enero de 1956).
Estamos realizando no sólo una revolución en el
sistema social: la transformación de la propiedad privada en propiedad
social, sino también una revolución en la técnica: la transformación de la
producción artesanal en producción moderna, mecanizada y en gran escala.
Ambas revoluciones se hallan ligadas entre sí. En la agricultura, dadas las
condiciones de nuestro país, la cooperativización debe preceder al empleo de
la gran maquinaria (en los países capitalistas la agricultora se desarrolla
de modo capitalista). De ahí que en ningún cave podamos considerar la
industria y la agricultora, la industrialización socialista y la transformación
socialista de la agricultura, como dos cosas separadas y aisladas una de otra,
ni podamos destacar una y subestimar la otra.
Sobre el problema de la cooperativización agrícola
(31 de julio de 1955),
[Obras Escogidas, t. V].
El nuevo sistema social acaba de establecerse y su
consolidación requiere tiempo. No se puede suponer que el nuevo sistema,
junto con establecerse, quede totalmente consolidado, cosa que es imposible.
Se irá consolidando paso a paso. Para su consolidación definitiva, es
necesario no sólo llevar a cabo la industrialización socialista del país y
perseverar en la revolución socialista en el frente económico, sino también
realizar una lucha revolucionaria socialista y una educación socialista
constantes y arduas en los frentes político e ideológico. Aparte de ello, se
requiere la contribución de diversos factores internacionales.
Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido
Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda
(12 de marzo de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
En China, la lucha para afianzar el sistema socialista,
la lucha para decidir si vencerá el socialismo o el capitalismo, llevará
todavía un período histórico muy largo. Pero todos debemos comprender que
el nuevo sistema, el socialista, será consolidado ineluctablemente.
Construiremos un país socialista con una industria, una agricultura, una
ciencia y una cultura modernas.
Ibíd.
El número de intelectuales hostiles a nuestro Estado es
muy reducido. Les disgusta nuestro Estado, la dictadura del proletariado, y
suspiran por la vieja sociedad. Cuando se les presenta la oportunidad,
provocan disturbios e intentan derrocar al Partido Comunista y restaurar la
vieja China. Entre el camino proletario y el burgués, entre el camino
socialista y el capitalista, optan tercamente por el última. Y como este
camino es impracticable, en realidad están dispuestos a entregarse al
imperialismo, al feudalismo y al capitalismo burocrático. Estos individuos se
encuentran en los círculos políticos, industriales y comerciales, culturales
y docentes, científico-tecnológicos y religiosos, y son extremadamente
reaccionarios.
Ibíd.
Problema serio es la educación del campesinado. La
economía campesina es dispersa, y la socialización de la agricultura, a
juzgar por la experiencia de la Unión Soviética, requerirá un tiempo largo
y un trabajo minucioso. Sin la socialización de la agricultura, no habrá un
socialismo completo y sólido.
Sobre la dictadura democrática popular
(30 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Debemos tener la convicción de que, primero, las
grandes masas campesinas están dispuestas a marchar paso a paso por el camino
socialista bajo la dirección del Partido, y, segundo, el Partido es capaz de
dirigir al campesinado por este camino. Estos dos puntos constituyen la
esencia de la cuestión, la corriente principal.
Sobre el problema de la cooperativización agrícola
(31 de julio de 1955),
[Obras Escogidas, t. V].
Los organismos dirigentes de las cooperativas deben
establecer en su seno el predominio de los campesinos pobres y los nuevos
campesinos medios de la capa inferior, dejando como fuerza auxiliar a los
antiguos campesinos medios de la capa inferior y a los antiguos y nuevos
campesinos de la capa superior. Sólo así se podrá, en conformidad con la
política del partido, alcanzar la unidad entre los campesinos pobres y los
medios, consolidar las cooperativas, fomentar la producción y llevar a cabo
correctamente la transformación socialista de todo el campo. De otra manera,
será imposible la unidad entre los campesinos medios y los campesinos pobres,
la consolidación de las cooperativas, el desarrollo de la producción y la
transformación socialista de todo el campo.
Nota de introducción al artículo
"Cómo el predominio en la cooperativa agrícola de
Wutang cantón de Kaoshan distrito de Changsha, pasó
de los campesinos medios a los campesinos pobres"
[Septiembre y diciembre de] (1955),
El auge socialista en el campo chino
[Obras Escogidas, t. V].
Es necesario unirse con los campesinos medios, y es erróneo
no hacerlo. Mas, en quién deben apoyarse la clase obrera y el Partido
Comunista en las zonas rurales para unirse con los campesinos medios y llevar
a cabo la transformación socialista de todo el campo? Desde luego que únicamente
en los campesinos pobres. Así fue cuando se desplegó la lucha contra los
terratenientes y se realizó la reforma agraria, y así es hoy, cuando se
desarrolla la lucha contra los campesinos ricos y los de más elementos
capitalistas para llevar a cabo la transformación socialista de la
agricultora. En las etapas iniciales de ambos períodos revolucionarios, los
campesinos medios se muestran vacilantes. Resuelven incorporarse a la revolución
sólo después de percibir la tendencia general de los acontecimientos y el próximo
triunfo de la revolución. Los campesinos pobres deben trabajar entre los
campesinos medios y ganárselos, para que la revolución vaya ampliándose de
día en día hasta la victoria final.
Nota de introducción al artículo
"La lección del surgimiento de la 'cooperativa de
los campesinos medios' y la 'cooperativa de los
campesinos pobres' en el distrito de Fúan"
[Septiembre y diciembre de](1955),
El auge socialista en el campo chino
[Obras Escogidas, t. V].
Entre los campesinos acomodados se observa una grave
tendencia al capitalismo. Esta tendencia se extenderá como una inundación si
descuidamos en lo más mínimo nuestro trabajo político entre los campesinos,
ya sea durante el movimiento de cooperativización o durante un muy largo
periodo posterior.
Nota de introducción al artículo
"Es necesario luchar resueltamente
contra la tendencia al capitalismo"
[Septiembre y diciembre de](1955),
El auge socialista en el campo chino
[Obras Escogidas, t. V].
El movimiento de cooperativización agrícola ha sido,
desde su comienzo mismo, una seria lucha ideológica y política. No se puede
crear ninguna cooperativa sin pasar por esta lucha. Para poder construir un
sistema social completamente nuevo en el sitio del viejo sistema, hay que
limpiar el lugar. Invariablemente, los residuos de las viejas ideas que
reflejan el viejo sistema subsisten por largo tiempo en la conciencia de la
gente, y no ceden con facilidad. Una cooperativa, después de establecida,
tiene que pasar por muchas otras luchas antes de llegar a su consolidación.
Incluso entonces, puede fracasar apenas relaje sus esfuerzos.
Nota de introducción al artículo
"Una grave lección"
[Septiembre y diciembre de](1955),
El auge socialista en el campo chino
[Obras Escogidas, t. V].
Durante los últimos años, las fuerzas espontáneas del
capitalismo han venido aumentando diariamente en el campo; en todas partes,
han surgido nuevos campesinos ricos y muchos campesinos medios acomodados
procuran hacerse campesinos ricos. Por otro lado, multitud de campesinos
pobres siguen en la miseria por escasez de medios de producción: algunos han
endeudado y otros han vendido su sierra o la han arrendado. Si se deja que
esta tendencia siga su curso, se irá agravando día a día la polarización
en el campo. Los campesinos que hayan perdido su tierra y los que continúen
en la pobreza, se quejarán de que hacemos poco para salvarlos de la ruina o
ayudarlos a salir de las dificultades. También se sentirán descontentos con
nosotros los campesinos medios acomodados que se dirigen hacia el capitalismo,
pues jamás podremos satisfacer sus demandas, a menos que, queramos emprender
el camino capitalista. En tales circunstancias, puede permanecer sólida la
alianza obrero-campesina? Claro que no. Este problema sólo puede resolverse
sobre una base nueva, lo cual significa efectuar paso a paso la transformación
socialista de toda la agricultura, simultáneamente con la realización
gradual de la industrialización socialista y de la transformación socialista
de la artesanía y de la industria y el comercio capitalistas. En otras
palabras, significa realizar la cooperativización y eliminar en el campo la
economía de los campesinos ricos y la economía individual, para que prospere
conjuntamente toda la población rural. Sostenemos que ésta es la única
manera de consolidar la alianza obrero-campesina.
Sobre el problema de la cooperativización agrícola
(31 de julio de 1955),
[Obras Escogidas, t. V].
Por planificación total entendemos una planificación
que tenga en cuenta a nuestros seiscientos millones de habitantes. Al formular
los planes, manejar los asuntos o considerar los problemas, debemos partir del
hecho de que China tiene una población de seiscientos millones de personas,
hecho que no podemos olvidar jamás.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Además de la dirección del Partido, es factor decisivo
nuestra población de seiscientos millones. Más gente significa mayor riqueza
de ideas, más entusiasmo y más energía. Las masas populares nunca han
estado como ahora tan animadas y tan llenas de audacia y combatividad.
Presentación de una cooperativa
(15 de abril de 1958).
Entre otras características de la población de
seiscientos millones de China, se destaca su pobreza y desnudez. Esta parece
una cosa malo, pero en realidad es buena. La pobreza impulse el anhelo de
cambio, de acción, de revolución. En una hoja de papel en blanco, desnuda,
se pueden escribir las palabras más nuevas y hermosas y pintar los cuadros más
originales y bellos.
Ibíd.
Después de conquistada la victoria de la revolución
china en todo el país y resuelto el problema agrario, existirán todavía dos
contradicciones fundamentales en China. La primera, de orden interno, es la
contradicción entre la clase obrera y la burguesía; la segunda, de orden
externo, en la contradicción entre China y los países imperialistas. En
consecuencia, luego de la victoria de la revolución democrática popular, el
Poder estatal de la república popular dirigida por la clase obrera no debe
debilitarse, sino fortalecerse.
Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central
elegido
en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
(5 de marzo de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
No quieren ustedes abolir el Poder estatal? Si,
queremos, pero no ahora; no podemos hacerlo todavía.
Por qué? Porque aún existe el imperialismo, porque aún
existe la reacción interior, porque aún hay clases en el país. Nuestra
tarea actual es fortalecer el aparato del Estado del pueblo -- principalmente
el ejército popular, la policía popular y los tribunales populares -- a fin
de consolidar la defensa nacional y proteger los intereses del pueblo.
Sobre la dictadura democrática popular
(30 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Nuestro Estado es una dictadura democrática popular
dirigida por la clase obrera y basada en la alianza obrero-campesina. Para qué
esta dictadura? Su primera función es reprimir, dentro del país, a las
clases y elementos reaccionarios, a los explotadores que oponen resistencia a
la revolución socialista y a los que sabotean nuestra construcción
socialista; es decir, resolver las contradicciones internas entre nosotros y
el enemigo. Por ejemplo, entra en el radio de acción de nuestra dictadura
arrestar y condenar a cierto número de elementos contrarrevolucionarios, y
privar por un tiempo determinado de derechos electorales y libertad de expresión
a los terratenientes y capitalistas burocráticos. Para mantener el orden público
y defender los intereses de las masas populares, es necesario igualmente
ejercer la dictadura sobre los ladrones, bandas de malhechores y otros
elementos perniciosos que alterar seriamente el orden público. La segunda
función de esta dictadura es defender a nuestro país de la subversión y
posible agresión de los enemigos exteriores. En este caso, la dictadura toma
sobre sí la tarea de resolver la contradicción externa entre nosotros y el
enemigo. El objetivo de la dictadura es proteger a todo el pueblo para que
pueda dedicarse al trabajo pacífico y transformar a China en un país
socialista con una industria, una agricultura, una ciencia y una cultura
modernas.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
La dictadura democrática popular necesita la dirección
de la clase obrera, porque la clase obrera es la más perspicaz, la más
desinteresada y la más consecuentemente revolucionaria. Toda la historia de
la revolución prueba que, sin la dirección de la clase obrera, la revolución
fracasa, y que, con su dirección, la revolución triunfa.
Sobre la dictadura democrática popular
(30 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
La dictadura democrática popular se base en la alianza
de la clase obrera, el campesinado y la pequeña burguesía urbana y,
principalmente, en la alianza de los obreros y los campesinos, porque estas
dos clases constituyen del 80 al 90 por ciento de la población de China. El
derrocamiento del imperialismo y de los reaccionarios kuomintanistas se debe
principalmente a la fuerza de estas dos clases. La transición de la nueva
democracia al socialismo depende principalmente de la alianza de estas dos
clases.
Ibíd.
La lucha de clases, la lucha por la producción y la
experimentación científica son los tres grandes movimientos revolucionarios
para construir un poderosos país socialista. Constituyen una garantía real
de que los comunistas se verán libres del burocratismo e inmunes al
revisionismo y el dogmatismo, y permanecerán siempre invencibles; una garantía
segura de que el proletariado, en unión con las amplias masas trabajadoras,
podrá llevar adelante la dictadura democrática. Si no se desplegaran estos
movimientos y se permitiera salir a escena a los terratenientes, campesinos
ricos, contrarrevolucionarios, elementos nocivos y monstruos y demonios,
mientras nuestros cuadros cerraran los ojos y muchos, en vez de distinguir
entre los enemigos y nosotros, llegaran hasta colaborar con ellos y fueran
corrompidos, divididos y desmoralizados por ellos, y, en consecuencia, fueran
arrastrados al campo enemigo o los enemigos lograran infiltrarse en nuestras
filas, y si muchos de nuestros obreros, campesinos e intelectuales cayeran víctimas
de las tácticas blandas o duras del enemigo, entonces no haría falta mucho
tiempo, tal vez unos cuantos años, o una década, o varias décadas a lo
sumo, para que se produjera fatalmente una restauración contrarrevolucionaria
a escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara en partido
revisionista o en partido fascista, y toda China cambiara de color.
Nota a los Siete buenos documentos de la provincia de
Chechiang
acerca de la participación de los cuadros en el trabajo manual
(9 de mayo de 1963),
citada en el artículo
"Acerca del falso comunismo de Jruschov
y sus lecciones históricas para el mundo."
La dictadura democrática popular emplea dos métodos.
Con los enemigos, emplea la dictadura, es decir, no les permite, por el período
que sea necesario, tomar parte en las actividades políticas y los obliga a
obedecer las leyes del Gobierno Popular, a trabajar y a transformarse mediante
el trabajo en gente nueva. Con el pueblo, por el contrario, emplea la
democracia y no la coacción; es decir, le permite participar en las
actividades políticas y no lo obliga a hacer esto o aquello, sino lo educa y
persuade por medios democráticos.
Discurso de clausura en la II Sesión del Primer Comité
Nacional
de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino
(23 de junio de 1950).
Bajo la dirección del Partido Comunista, el pueblo
chino está desplegando un vigoroso movimiento de rectificación a fin de
lograr que el socialismo en nuestro país se desarrolle rápidamente y sobre
una base aún más sólida. Se trata de un gran debate desplegado en la ciudad
y el campo, sobre cuestiones tales como el camino socialista frente al
capitalista, el sistema fundamental del Estado y sus importantes principios
políticos, el estilo de trabajo de los cuadros del Partido y del Gobierno y
el bienestar del pueblo, un debate a escala nacional que se desarrolla en
forma dirigida, libremente, presentando hechos y argumentos, un debate con
miras a resolver correctamente las contradicciones reales en el seno del
pueblo que exigen solución inmediata. Este es un movimiento socialista por la
autoeducación y la autotransformación del pueblo.
Discurso en la reunión del Soviet Supremo de
la URSS en conmemoración del 40 aniversario
de la Gran Revolución Socialista de Octubre
(6 de noviembre de 1957).
La grandiosa labor de construcción nos plantea tareas
extraordinariamente arduas. Aunque nuestro Partido tiene más de diez millones
de militantes, ellos no constituyen sino una exigua minoría de la población
total del país. En nuestros organismos estatales y otras instituciones públicas,
una gran parte del trabajo tenemos que confiarlo a trabajadores qué no
militan en el Partido. Si no sabemos apoyarnos en las masas populares, si no
sabemos colaborar con los trabajadores que no militan en el Partido, no
podremos cumplir bien nuestro trabajo. A la vez que seguimos fortaleciendo la
unidad de todo el Partido, debemos continuar reforzando la unidad de todas las
nacionalidades, clases democráticas, partidos democráticos y organizaciones
populares, fortaleciendo y ampliando nuestro Frente Unico Democrático
Popular. En cualquier sector de nuestro trabajo, debemos eliminar
concienzudamente cualquier manifestación negativa que perjudique la unidad
entre el Partido y el pueblo.
Discurso de apertura en el VIII Congreso
Nacional del Partido Comunista de China
(15 de septiembre de 1956)
[Obras Escogidas, t. V].
IV. EL TRATAMIENTO CORRECTO
DE LAS CONTRADICCIONES
EN EL SENO DEL PUEBLO
Existen ante nosotros dos tipos de contradicciones
sociales: contradicciones entre nosotros y el enemigo y contradicciones en el
seno del pueblo. Estos dos tipos de contradicciones son de naturaleza
completamente distinta.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Para comprender acertadamente los dos diferentes tipos
de contradicciones, es necesario, ante todo, precisar qué se entiende por
pueblo y qué por enemigo. (...) En la etapa actual, período de edificación
del socialismo, integran el pueblo todas las clases, capas y grupos sociales
que aprueban y apoyan la causa de la construcción socialista y participan en
ella; son enemigos del pueblo todas las fuerzas y grupos sociales que oponen
resistencia a la revolución socialista y se muestran hostiles a la construcción
socialista o la sabotean.
Ibíd.
En las condiciones actuales de China, las
contradicciones en el seno del pueblo comprenden las contradicciones dentro de
la clase obrera, dentro del campesinado y dentro de la intelectualidad; las
contradicciones entre la clase obrera y el campesinado, entre los obreros y
campesinos, por una parte, y los intelectuales, por otra; las contradicciones
entre la clase obrera y los demás trabajadores, por una parte, y la burguesía
nacional, por otra; las contradicciones dentro de la burguesía nacional, etc.
Nuestro Gobierno Popular es un gobierno que representa realmente los intereses
del pueblo, un gobierno que sirve al pueblo. Sin embargo, entre él y las
mesas populares también existen ciertas contradicciones. Estas incluyen las
contradicciones entre los intereses estatales, los intereses colectivos y los
intereses individuales, entre la democracia y el centralismo, entre dirigentes
y dirigidos, y entre el estilo burocrático de trabajo de ciertos trabajadores
gubernamentales y las masas. Todas éstas también son contradicciones en el
seno del pueblo. Hablando en términos generales, las contradicciones en el
seno del pueblo existen sobre la base de la identidad fundamental de los
intereses de éste.
Ibíd.
Las contradicciones entre nosotros y el enemigo son
antagónicas. En el seno del pueblo, las contradicciones entre las masas
trabajadoras no son antagónicas, mientras que las contradicciones entre la
clase explotada y la explotadora, además de su aspecto antagónico, tienen su
aspecto no antagónico.
Ibíd.
Cómo juzgar, en el marco de la vida política de
nuestro pueblo, si son correctas o erróneas nuestras palabras y actos?
Consideramos que, con arreglo a los principios de nuestra Constitución, la
voluntad de la aplastante mayoría de nuestro pueblo y las posiciones políticas
comunes proclamadas en varias ocasiones por los partidos y grupos políticos
de nuestro país, se pueden formular, en términos generales, los siguientes
criterios:
1) Las palabras y actos deben contribuir a unir, y no
a dividir, a los pueblos de nuestras distintas nacionalidades;
2) Deben favorecer, y no perjudicar, la transformación
y la construcción socialistas;
3) Deben contribuir a consolidar, y no a minar o
debilitar, la dictadura democrática popular;
4) Deben contribuir a afianzar, y no a socabar o
debilitar, el centralismo democrático;
5) Deben contribuir a fortalecer, y no a destacar o
debilitar, la dirección del Partido Comunista;
6) Deben favorecer, y no perjudicar, la unidad
socialista internacional y la unidad de los pueblos de todo el mundo amantes
de la paz.
De estos seis criterios, los más importantes son el camino
socialista y la dirección del Partido.
Ibíd.
La eliminación de los contrarrevolucionarios es una
lucha, una contradicción, entre nosotros y el enemigo. Dentro del pueblo, hay
gentes que consideran esta cuestión desde un punto de vista algo distinto.
Dos tipos de personas tienen criterios diferentes del nuestro. Las que, con
una mentalidad derechista, en vez dé establecer una distinción entre
nosotros y el enemigo, toman al enemigo por gente nuestra; consideran amigos a
los que las grandes masas miran como enemigos. Las que, con una mentalidad
izquierdista, exageran el alcance de las contradicciones entre nosotros y el
enemigo hasta el punto de tomar como tales ciertas contradicciones en el seno
del pueblo y considerar contrarrevolucionarias a personas que en realidad no
lo son. Ambas concepciones son erróneas. Con ninguna de ellas se puede tratar
correctamente el problema de la eliminación de los contrarrevolucionarios, ni
apreciar en su justo valor nuestra labor a este respecto.
Ibíd.
Las contradicciones cualitativamente diferentes sólo
pueden resolverse por métodos cualitativamente diferentes. Por ejemplo: la
contradicción entre el proletariado y la burguesía se resuelve por medio de
la revolución socialista; la contradicción entre las masas populares y el
sistema feudal, por medio de la revolución democrática; la contradicción
entre las colonias y el imperialismo, por medio de la guerra revolucionaria
nacional ; la contradicción entre la clase obrera y el campesinado en la
sociedad socialista, por medio de la colectivización y la mecanización de la
agricultura; las contradicciones en el seno del Partido Comunista, por medio
de la crítica y la autocrítica; la contradicción entre la sociedad y la
naturaleza, por medio del desarrollo de las fuerzas productivas. (...)
Resolver contradicciones diferentes por métodos diferentes es un principio
que los marxista-leninistas deben observar rigurosamente.
Sobre la contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
Las contradicciones entre nosotros y el enemigo y las
existentes en el seno del pueblo, por ser de diferente naturaleza, deben
resolverse por diferentes métodos. En pocas palabras, en cuanto a las
primeras, la cuestión es establecer una distinción clara entre nosotros y el
enemigo, y en cuanto a las segundas, establecer una distinción precisa entre
lo correcto y lo erróneo. Por supuesto que distinguir entre nosotros y el
enemigo es también cuestión de distinguir entre lo correcto y lo erróneo.
Por ejemplo, la cuestión de precisar quién tiene razón: nosotros o los
reaccionarios interiores y exteriores, el imperialismo, el feudalismo y el
capitalismo burocrático, se refiere asimismo a distinguir entre lo correcto y
lo erróneo, pero se diferencia, por su naturaleza, de las cuestiones
relativas a lo correcto y lo erróneo en el seno del pueblo.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Los problemas de carácter ideológico y los problemas
de controversia en el seno del pueblo, pueden resolverse únicamente por el método
democrático, por medio de la discusión, la crítica, la persuasión y
educación, y no por métodos coactivos o represivos.
Ibíd.
A fin de poder dedicarse fructíferamente a la producción
y al estudio y vivir en un ambiente de orden, el pueblo exige que su Gobierno
y los dirigentes de la producción y de las organizaciones culturales y
educativas dicten apropiadas disposiciones administrativas con carácter
obligatorio. Es de sentido común que sin ellas resulta imposible mantener el
orden público. Las órdenes administrativas y el método de persuasión y
educación se complementan mutuamente en la solución de las contradicciones
en el seno del pueblo. Las disposiciones administrativas dictadas con el fin
de mantener el orden público, deben ir acompañadas de la persuasión y
educación, ya que, en muchos casos, aquéllas no dan resultado por sí solas.
Ibíd.
La burguesía y la pequeña burguesía exteriorizarán
indefectiblemente su ideología. Se expresarán, obstinadamente y por todos
los medios posibles, en las cuestiones políticas e ideológicas. No se puede
esperar que no procedan así. No debemos impedir mediante coacción que se
manifiestan; al contrario, debemos permitirles que lo hagan y, al mismo
tiempo, debatir con ellos y someterlos a una crítica adecuada. Está fuera de
dude que debemos criticar las ideas erróneas de toda índole. Por supuesto
que es inadmisible abstenerse de criticar las ideas equivocadas, contemplar
con indiferencia cómo se difunden por todas partes y permitirles monopolizar
el mercado. Todo error debe ser criticado y toda hierba venenosa, arrancada.
Sin embargo, la crítica no ha de ser dogmática; no hay que emplear el método
metafísico, sino esforzarse por aplicar el método dialéctico. Lo que se
necesita es análisis científico y argumentos plenamente convincentes.
Ibíd.
Es necesario criticar los defectos del pueblo, (...)
pero al hacerlo, debemos adoptar verdaderamente la posición del pueblo y
hablar llenos del ardiente deseo de protegerlo y educarlo. Tratar a los
camaradas como a enemigos es pasarse a la posición del enemigo.
Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Literatura y
Arte
(mayo de 1942),
Obras Escogidas, t. III.
La contradicción y la lucha son universales y
absolutas, pero los métodos para resolver las contradicciones, esto es, las
formas de lucha, varían según el carácter de las contradicciones. Algunas
contradicciones tienen un carácter antagónico abierto, mientras otras no. De
acuerdo con el desarrollo concreto de las cosas, algunas contradicciones,
originalmente no antagónicas, se desarrollan y transforman en antagónicas,
mientras otras, originalmente antagónicas, se desarrollan y transforman en no
antagónicas.
Sobre la contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
En circunstancias regulares, las contradicciones en el
seno del pueblo no son antagónicas. Sin embargo, pueden llegar a serlo si no
las tratamos como es debido o si aflojamos nuestra vigilancia y nos
adormecemos políticamente. En un país socialista, semejante caso no pasa de
ser, por lo común, un fenómeno parcial y transitorio. Esto se explica porque
ya se ha abolido el sistema de explotación del hombre por el hombre y los
intereses del pueblo son, en lo fundamental, idénticos.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
En nuestro país, la contradicción entre la clase
obrera y la burguesía nacional pertenece a la categoría de las
contradicciones en el seno del pueblo. La lucha de clases entre la clase
obrera y la burguesía nacional es, en general, una lucha de clases dentro de
las filas del pueblo, porque la burguesía nacional de China tiene un doble
carácter. En el período de la revolución democrático-burguesa, su carácter
era, por un lado, revolucionario y, por el otro, conciliador. En el período
de la revolución socialista, uno de los aspectos de su carácter es la
explotación de la clase obrera para obtener ganancias, y el otro, su apoyo a
la Constitución y su disposición a aceptar la transformación socialista. La
burguesía nacional se diferencia de los imperialistas, la clase terrateniente
y la burguesía burocrática. La contradicción entre la clase obrera y la
burguesía nacional, como contradicción entre explotados y explotadores, es
antagónica por naturaleza. Sin embargo, en las condiciones concretes de
China, esta contradicción antagónica entre las dos clases, si la tratamos
apropiadamente, puede transformarse en no antagónica y ser resuelta por
medios pacíficos. Pero se convertirá en contradicción entre nosotros y el
enemigo si no la tratamos como es debido, si no aplicamos la política de
unirnos con la burguesía nacional, criticarla y educarla, o si la burguesía
nacional no acepta esta política nuestra.
Ibíd.
La rebelión contrarrevolucionaria en Hungría, en 1956,
es un caso en que los reaccionarios dentro de un país socialista, en
confabulación con los imperialistas y explotando las contradicciones en el
seno del pueblo, fomentaron disensiones y provocaron desórdenes, en el
intento de alcanzar sus designios conspirativos. Merece la atención de todos
esta lección de los acontecimientos de Hungría.
Ibíd.
V. GUERRA Y PAZ
La guerra, que ha existido desde la aparición de la
propiedad privada y las clases, es la forma más alta de lucha para resolver
las contradicciones entre clases, naciones, Estados o grupos políticos,
cuando estas contradicciones han llegado a una determinada etapa de su
desarrollo.
Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria
de China
(diciembre de 1936),
Obras Escogidas, t. I.
La guerra es la continuación de la política. En este
sentido, la guerra es política, y es en sí misma una acción política. No
ha habido jamás, desde los tiempos antiguos, ninguna guerra que no tuviese un
carácter político. (...)
Pero la guerra tiene sus características peculiares, y en
este sentido, no es igual a la política en general. La guerra es la
continuación de la política por otros medios. Cuando la política llega a
cierta etapa de su desarrollo, más allá de la cual no puede proseguir por
los medios habituales, estalla la guerra para barrer el obstáculo del camino.
(...) Cuando sea eliminado el obstáculo y conseguido nuestro objetivo político,
terminará la guerra. Mientras no se elimine por completo el obstáculo, la
guerra tendrá que continuar hasta que se logre totalmente el objetivo. (...)
Se puede decir entonces que la política es guerra sin derramamiento de
sangre, en tanto que la guerra es política con derramamiento de sangre.
Sobre la guerra prolongada
(mayo de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
La historia demuestra que las guerras se dividen en dos
clases: las justas y las injustas. Todas las guerras progresistas son justas,
y todas las que impiden el progreso son injustas. Los comunistas nos oponemos
a todas las guerras injustas, que impiden el progreso, pero no estamos en
contra de las guerras justas, progresistas. Los comunistas, lejos de oponernos
a estas últimas, participamos activamente en ellas. En cuanto a las guerras
injustas, la Primera Guerra Mundial es un caso en que ambos bandos pelearon
por intereses imperialistas; por lo tanto, los comunistas del mundo entero se
opusieron resueltamente a ella. La forma de combatir una guerra de este tipo
es hacer cuanto se pueda por prevenirla antes de que estalle y, si llega a
estallar, oponer la guerra a la guerra, oponer la guerra justa a la guerra
injusta, siempre que ello sea posible.
Ibíd.
En la sociedad de clases, las revoluciones y las guerras
revolucionarias son inevitables; sin ellas, es imposible realizar saltos en el
desarrollo social y derrocar a las clases dominantes reaccionarias para que el
pueblo conquiste el Poder.
Sobre la contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
La guerra revolucionaria es una antitoxina, que no sólo
destruirá el veneno del enemigo, sino que también nos depurará de toda
inmundicia. Toda guerra justa, revolucionaria, está dotada de una fuerza
inmensa, capaz de transformar muchas cosas o abrir el camino a su transformación.
La guerra chino-japonesa transformará a China y al Japón. Siempre que China
persista en la Guerra de Resistencia y en el frente único, el viejo Japón
será convertido en un nuevo Japón, y la vieja China, en una nueva China, y
tanto en China como en el Japón hombres y cosas se transformarán en el curso
de esta guerra y después de ella.
Sobre la guerra prolongada
(mayo de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
Todos los comunistas tienen que comprender esta verdad:
El Poder nace del fusil.
Problemas de la guerra y de la estrategia
(6 de noviembre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
La tarea central y la forma más alta de toda revolución
es la tome del Poder por medio de la fuerza armada, es decir, la solución del
problema por medio de la guerra. Este principio marxista-leninista de la
revolución tiene validez universal, tanto en China como en los demás países.
Ibíd.
Sin la lucha armada, en China no habrá lugar para el
proletariado, ni para el pueblo, ni para el Partido Comunista, y la revolución
no podrá triunfar. Es en medio de guerras revolucionarias que nuestro Partido
se ha desarrollado, consolidado y bolchevizado en los dieciocho años pasados;
sin la lucha armada, el Partido Comunista no habría llegado a ser lo que es
hoy. Ningún camarada del Partido debe olvidar jamás esta experiencia que
hemos pagado con sangre.
Presentación de 'El Comunista'
(4 de octubre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
Según la teoría marxista del Estado, el ejército es
el principal componente del Poder estatal. Quienquiera que desee tomar el
Poder estatal y retenerlo, tiene que contar con un poderoso ejército. Cierta
gente nos ridiculiza calificándonos de partidarios de la teoría de la
omnipotencia de la guerra. Sí, somos partidarios de la teoría de la
omnipotencia de la guerra revolucionaria; eso no es malo; es bueno, marxista.
Con sus fusiles, los comunistas rusos crearon el socialismo. Nosotros
crearemos una república democrática. La experiencia de la lucha de clases en
la era del imperialismo nos demuestra que sólo mediante la fuerza del fusil
la clase obrera y las demás masas trabajadoras pueden derrotar a la burguesía
y la clase terrateniente armadas; en este sentido cabe afirmar que sólo con
el fusil se puede transformar el mundo entero.
Problemas de la guerra y de la estrategia
(6 de noviembre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
Somos partidarios de la abolición de la guerra; no
deseamos la guerra. Pero la guerra sólo se puede abolir mediante la guerra.
Para acabar con los fusiles, se debe empuñar el fusil.
Ibíd.
La guerra, ese monstruo de matanza entre los hombres,
será finalmente liquidada, en un futuro no lejano, por el progreso de la
sociedad humano. Pero sólo hay un medio para eliminarla: oponer la guerra a
la guerra, oponer la guerra revolucionaria a la guerra contrarrevolucionaria,
oponer la guerra revolucionaria nacional a la guerra contrarrevolucionaria
nacional y oponer la guerra revolucionaria de clase a la guerra
contrarrevolucionaria de clase. (...) Cuando la sociedad humana llegue a una
etapa en que sean eliminados las clases y los Estados, ya no habrá guerras,
contrarrevolucionarias o revolucionarias, injustas o justas. Esa será la era
de la paz eterna para la humanidad. Al estudiar las leyes de la guerra
revolucionaria partimos de la aspiración a eliminar todas las guerras. He aquí
la línea divisoria entre nosotros, los comunistas, y todas las clases
explotadoras.
Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de
China
(diciembre de 1936),
Obras Escogidas, t. I.
Nuestro país y los demás países socialistas necesitan
la paz; también la necesitan los pueblos de todos los países del mundo. Los
únicos que ansían la guerra y no quieren la paz son los grupos del capital
monopolista del puñado de países imperialistas, que se enriquecen con la
agresión.
Discurso de apertura en el VIII Congreso
Nacional del Partido Comunista de China
(15 de septiembre de 1956)
[Obras Escogidas, t. V].
Para lograr una paz duradera en todo el mundo debemos
continuar desarrollando nuestra amistad y colaboración con todos los países
hermanos del campo socialista y reforzar nuestra unidad con todos los países
amantes de la paz. Tenemos que esforzarnos por establecer relaciones diplomáticas
normales, sobre la base del respeto reciproco a la integridad territorial y a
la soberanía de la igualdad de derechos y del provecho mutuo, con todos los
países que deseen vivir en paz con nosotros. Tenemos que prestar activo apoyo
al movimiento de liberación e independencia nacionales en los países de
Asia, Africa y América Latina, así como al movimiento por la paz y a las
luchas justas de todos los países del mundo.
Ibíd.
En cuanto a los países imperialistas, debemos unirnos
también con sus pueblos y esforzarnos por coexistir pacíficamente con estos
países, comerciar con ellos y conjurar toda posible guerra. Sin embargo, de
ningún modo debemos abrigar ideas ilusorias respecto a ellos.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Deseamos la paz. Sin embargo, si el imperialismo se empeña
en desencadenar una guerra, no tendremos otra alternativa que tomar la decisión
de combatir hasta el final y reemprender después nuestra construcción. Si se
teme la guerra todos los días, qué hacer cuando ésta finalmente se
produzca? Primeramente, he dicho que el viento del Este prevalece sobre el
viento del Oeste y que la guerra no estallará, y ahora agrego esta explicación
acerca de la situación que surgirá en caso de estallar la guerra. De este
modo, ambas posibilidades han sido tomadas en cuenta.
Intervención en la Conferencia de Representantes
de los Partidos Comunistas y Obreros de Moscú
(18 de noviembre de 1957).
En todos los países se discute ahora si estallará o no
una tercera guerra mundial. Frente a esta cuestión, también debemos estar
espiritualmente preparados y examinarla de modo analítico. Estamos
resueltamente por la paz y contra la guerra. No obstante, si los imperialistas
insisten en desencadenar una guerra, no debemos sentir temor. Nuestra actitud
ante este asunto es la misma que ante cualquier otro desorden: en primer
lugar, estamos en contra, en segundo, no lo tememos. Después de la Primera
Guerra Mundial apareció la Unión Soviética, con doscientos millones de
habitantes; después de la Segunda Guerra Mundial surgió el campo socialista,
que abarca a novecientos millones de seres. Puede afirmarse que si, a pesar de
todo, los imperialistas desencadenan una tercera guerra mundial, otros
centenares de millones pasarán inevitablemente al lado del socialismo, y a
los imperialistas no les quedará ya mucho espacio en el mundo; incluso es
probable que se derrumbe por completo todo el sistema imperialista.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Provocar disturbios, fracasar, volver a provocar
disturbios, fracasar de nuevo, y así hasta la ruina: ésta es la lógica de
los imperialistas y de todos los reaccionarios del mundo frente a la causa del
pueblo, y nunca marcharán en contra de esta lógica. Esta es una ley
marxista. Cuando decimos que el imperialismo es feroz, queremos decir que su
naturaleza nunca cambiará, que los imperialistas nunca dejarán de lado sus
cuchillas de carnicero ni se convertirán jamás en Budas, y así hasta su
ruina.
Luchar, fracasar, volver a luchar, fracasar de nuevo volver
otra vez a luchar, y así hasta la victoria: ésta es la lógica del pueblo, y
él tampoco marchará jamás en contra de ella. Esta es otra ley marxista. La
revolución del pueblo ruso siguió esta ley, y la ha seguido también la
revolución del pueblo chino.
Desechar las ilusiones, prepararse para la lucha
(14 de agosto de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
La victoria de ningún modo debe hacernos relajar la
vigilancia ante las frenéticas maquinaciones de los imperialistas y sus
lacayos, que tratan de tomar venganza. Quienquiera que relaje la vigilancia
quedará desarmado políticamente y se verá reducido a una posición pasiva.
Discurso pronunciado en la Reunión Preparatoria
de la Nueva Conferencia Consultiva Política
(15 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Los imperialistas y sus lacayos, los reaccionarios
chinos, no se resignarán a su derrota en esta tierra nuestra.
Seguirán confabulándose para combatir al pueblo chino por
todos los medios posibles. Por ejemplo, enviarán subrepticiamente sus agentes
a nuestro país para sembrar discordias y provocar disturbios. Eso es
indudable; jamás se olvidarán de hacerlo. Otro ejemplo: los imperialistas
instigarán a los reaccionarios chinos, e incluso les brindarán el concurso
de sus propias fuerzas, para bloquear los puertos de China. Esto lo harán
siempre que les sea posible. Además, si aún ansían aventuras, enviarán
parte de sus tropas a invadir u hostigar nuestras zonas fronterizas, cosa que
tampoco es imposible. Todo esto debemos tenerlo plenamente en cuenta.
El mundo progresa y el futuro es brillante; nadie puede
cambiar esta tendencia general de la historia. Debemos realizar entre el
pueblo una propaganda constante sobre los progresos del mundo y su futuro
luminoso, para que adquiera confianza en la victoria.
Sobre las negociaciones de Chungching
(17 de octubre de 1945),
Obras Escogidas, t. IV.
Los mandos y combatientes del Ejército Popular de
Liberación de ningún modo deben relajar ni en lo más mínimo su voluntad de
combate; toda idea que tienda a relajar la voluntad de combate o a subestimar
al enemigo, es errónea.
Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central
elegido
en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
(5 de marzo de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
VI. EL IMPERIALISMO Y TODOS LOS REACCIONARIOS
SON TIGRES DE PAPEL
Todos los reaccionarios son tigres de papel. Parecen
terribles, pero en realidad no son tan poderosos. Visto en perspectiva, no son
los reaccionarios sino el pueblo quien es realmente poderoso.
Conversación con la corresponsal
norteamericana Anna Louise Strong
(agosto de 1946),
Obras Escogidas, t. IV.
Así como en el mundo no hay nada sin doble naturaleza (ésta
es la ley de la unidad de los contrarios), también el imperialismo y todos
los reaccionarios tienen un doble carácter: son a la vez tigres auténticos y
tigres de papel. En la historia, antes de conquistar el Poder y durante algún
tiempo después de haberlo conquistado, la clase de los esclavistas, la clase
terrateniente feudal y la burguesía eran vigorosas, revolucionarias y
progresistas; eran tigres auténticos. Pero, con el tiempo, como sus
contrarios -- la clase de los esclavos, el campesinado y el proletariado --
crecían y se fortalecían gradualmente, luchaban contra ellas y se volvían más
y más formidables, estas clases gobernantes se transformaron poco a poco en
su reverso, se transformaron en reaccionarias en retrógradas, en tigres de
papel, y finalmente fueron derrocadas, o serán derrocadas, por el pueblo. Las
clases reaccionarias, retrógradas y decadentes conservaban este doble carácter
incluso en la lucha a muerte que el pueblo sostenía contra ellas. Por una
parte, eran tigres auténticos, devoraban a la gente, la devoraban por
millones y decenas de millones. La causa de la lucha popular atravesaba un período
de dificultades y penalidades y un camino lleno de recodos. En China, para
destruir la dominación del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo
burocrático el pueblo chino necesitó más de cien años y perdió decenas de
millones de vidas antes de lograr la victoria en 1949. Miren! No eran tigres
vivos, tigres de hierro, tigres auténticos? Sin embargo, al final se
transformaron en tigres de papel, tigres muertos, tigres de requesón de soya.
Estos son hechos históricos. No ha visto u oído contar la gente tales
hechos? En verdad ha habido millares y decenas de millares de ellos! Millares
y decenas de millares! Por lo tanto, el imperialismo y todos los
reaccionarios, mirados en su esencia, en perspectiva, desde el punto de vista
estratégico, deben ser considerados como lo que son: tigres de papel. En esto
se base nuestro concepto estratégico. Por otra parte, también son tigres
vivos, tigres de hierro, tigres auténticos, que devoran a la gente. En esto
se base nuestro concepto táctico.
Intervención en la reunión del buro Político del Comité
Central
del Partido Comunista de China, celebrada en Wuchang
(1° de diciembre de 1958),
véase la nota explicativa a la
Conversación con la corresponsal
norteamericana Anna Louise Strong
Obras Escogidas, t. IV.
He dicho que todos los reaccionarios, tenidos por
fuertes, no son más que tigres de papel. La razón es que viven divorciados
del pueblo. Miren! No era Hitler un tigre de papel? No fue acaso derribado?
También dije que el zar de Rusia, el emperador de China y el imperialismo
japonés fueron todos tigres de papel. Como saben ustedes, todos ellos han
sido derribados. El imperialismo norteamericano no ha sido derribado aún y
tiene la bomba atómica. Estoy seguro de que asimismo será derribado. También
es un tigre de papel.
Intervención en la Conferencia de Representantes
de los Partidos Comunistas y Obreros de Moscú
(18 de noviembre de 1957).
Levantar una piedra para dejarla caer sobre los propios
pies es un dicho con que los chinos describimos el comportamiento de ciertos
estúpidos. Los reaccionarios de todos los países pertenecen a esta especie
de estúpidos. En fin de cuentas, sus persecuciones contra el pueblo
revolucionario no sirven sino para ampliar e intensificar aún más las
revoluciones populares. Acaso las persecuciones del zar de Rusia y Chiang
Kai-shek contra los pueblos revolucionarios no cumplieron precisamente esta
función propulsora en las grandes revoluciones rusa y china?
Discurso en la reunión del Soviet Supremo de
la URSS en conmemoración del 40 aniversario
de la Gran Revolución Socialista de Octubre
(6 de noviembre de 1957).
El imperialismo norteamericano invadió Taiwán,
territorio de nuestro país, y lo ocupa desde hace ya nueve años.
Recientemente, ha enviado sus fuerzas armadas a invadir y ocupar el Líbano.
Los EE.UU. han establecido, a lo largo del mundo, centenares de bases
militares en un gran número de países. El territorio chino de Taiwán, el Líbano
y todas las bases militares de los EE.UU. en territorios extranjeros son como
dogales echados al cuello del imperialismo norteamericano. Son los mismos
norteamericanos, y nadie más, quienes fabricaron esos dogales, se los echaron
al cuello y entregaron los extremos de las sogas al pueblo chino, a los
pueblos árabes y a los demás pueblos del mundo, que aman la paz y se oponen
a la agresión. Mientras más tiempo permanezcan en esos lugares los agresores
norteamericanos, más irán apretándose los dogales en torno a su cuello.
Discurso en la Conferencia Suprema de Estado
(8 de septiembre de 1958).
El imperialismo no vivirá mucho porque perpetra toda
clase de infamias. Sostiene con obstinación a los reaccionarios de los
distintos países, hostiles a los pueblos. Ocupa por la fuerza muchas
colonias, semicolonias y bases militares. Amenaza la paz con una guerra atómica.
De esta manera, forzada por el imperialismo, más del 90 por ciento de la
población mundial se está alzando o se alzará en masa a la lucha contra él.
Pero el imperialismo aún está vivo; todavía hace y deshace en Asia, Africa
y América Latina. En el mundo occidental, los imperialistas siguen oprimiendo
a las masas populares de sus propios países. Esta situación ha de cambiar.
Es tarea de los pueblos del mundo entero poner término a la agresión y
opresión que realiza el imperialismo, principalmente el imperialismo
norteamericano.
Entrevista con un corresponsal de la Agencia de Noticias
Sinjua
(29 de septiembre de 1958).
Con su despótica actuación en todas partes, el
imperialismo norteamericano se ha convertido en el enemigo de los pueblos del
mundo y se ha aislado cada vez más. Nadie que se niegue a ser esclavo se
dejará atemorizar por las bombas atómicas y de hidrógeno en manos de los
imperialistas norteamericanos. La marejada de indignación de los pueblos del
mundo entero contra los agresores norteamericanos es irresistible. La lucha de
los pueblos del mundo contra el imperialismo norteamericano y sus lacayos
logrará indefectiblemente victorias aún mayores.
Declaraciones de apoyo al pueblo panameño en su justa
lucha patriótica contra el imperialismo norteamericano
(12 de enero de 1964).
Si los grupos del capital monopolista de los EE.UU. se
obstinan en llevar adelante su política de agresión y guerra, llegará
inevitablemente el día en que sean ahorcados por los pueblos del mundo. Igual
suerte correrán los cómplices de los EE.UU.
Discurso en la Conferencia Suprema de Estado
(8 de septiembre de 1958).
En el curso de un largo período hemos llegado a
formarnos este concepto para la lucha contra el enemigo: estratégicamente,
debemos desdeñar a todos nuestros enemigos, pero tácticamente, debemos
tomarlos muy en serio. Es decir, al considerar el todo, debemos despreciar al
enemigo, pero tenerlo muy en cuenta en cada una de las cuestiones concretes.
Si no despreciamos al enemigo al considerar el todo, caeremos en el error de
oportunismo. Marx y Engels no eran más que dos personas, pero ya en su tiempo
declararon que el capitalismo seria derribado en todo el mundo. Sin embargo,
al enfrentar las cuestiones concretes y a cada uno de los enemigos en
particular, si no los tomamos muy en serio, cometeremos el error de
aventurerismo. En la guerra, las batallas sólo pueden ser dadas una por una y
las fuerzas enemigas, aniquiladas parte por parte. Las fábricas sólo pueden
construirse una a una. Los campesinos sólo pueden arar la tierra parcela por
parcela. Incluso al comer pasa lo mismo. Desde el punto de vista estratégico,
tenemos en poco el comer una comida: estamos seguros de poder terminarla. Pero
en el proceso concreto de comer, lo hacemos bocado por bocado. No podemos
engullir toda una comida de un golpe. Esto se llama solución por partes. Y en
la literatura militar se llama destruir las fuerzas enemigas por separado.
Intervención en la Conferencia de Representantes
de los Partidos Comunistas y Obreros de Moscú
(18 de noviembre de 1957).
Estimo que la situación internacional ha llegado ahora
a un nuevo punto de viraje. Actualmente hay dos vientos en el mundo: el viento
del Este y el viento del Oeste. Reza un dicho chino: O el viento del Este
prevalece sobre el del Oeste, o el viento del Oeste prevalece sobre el del
Este. Creo que la situación actual se caracteriza por que el viento del Este
prevalece sobre el viento del Oeste. Es decir, las fuerzas del socialismo ya
han llegado a ser abrumadoramente superiores a las del imperialismo.
Ibíd.
VII. ATREVERSE A LUCHAR
Y A CONQUISTAR LA VICTORIA
Pueblos de todo el mundo, uníos y derrotad a los
agresores norteamericanos y a todos sus lacayos! Pueblos de todo el mundo,
tened coraje, atreveos a luchar, desafiad las dificultades y avanzad en
oleadas. Así el mundo entero pertenecerá a los pueblos. Los monstruos de
toda especie serán liquidados.
Declaración en apoyo al pueblo del Congo (L)
contra la agresión de Los EE.UU.
(28 de noviembre de 1964).
El Partido Comunista de China, habiendo hecho una
apreciación serene de la situación internacional y nacional a la luz de la
ciencia del marxismo-leninismo, comprendía que todos los ataques de los
reaccionarios internos y externos no sólo debían sino que podían ser
desbaratados. Al aparecer en el cielo nubarrones oscuros, señalamos que esto
no era sino un fenómeno temporal, que la oscuridad pasaría pronto y saldría
el sol.
La situación actual y nuestras tareas
(25 de diciembre de 1947),
Obras Escogidas, t. IV.
En la historia de la humanidad, toda fuerza reaccionaria
a punto de perecer se lanza invariablemente a una última y desesperada
embestida contra las fuerzas revolucionarias; a menudo, algunos
revolucionarios se dejan engañar durante cierto tiempo por este poderío
aparente que encubre las entrañas podridas, y no logran ver el hecho esencial
de que el enemigo se aproxima a su fin, en tanto que ellos mismos se acercan a
la victoria.
El punto de viraje en la Segunda Guerra Mundial
(12 de octubre de 1942),
Obras Escogidas, t. III.
Si ellos (el Kuomintang) combaten, los liquidaremos
definitivamente. Así es como se presentan las cosas: si nos atacan y los
destruimos, se sentirán satisfechos; si los destruimos un poco, un poco
satisfechos; si los destruimos más, más satisfechos todavía; si los
destruimos por completo, completamente satisfechos. Los problemas de China son
complejos, y nuestros cerebros deben funcionar también con cierta
complejidad. Si nos atacan, combatiremos en respuesta; combatiremos para
conquistar la paz.
Sobre las negociaciones de Chungching
(17 de octubre de 1945),
Obras Escogidas, t. IV.
Si el enemigo nos ataca y las condiciones son favorables
para combatirlo, nuestro Partido actuará ciertamente en defensa propia para
liquidarlo resuelta, definitiva, cabal y totalmente ( no lanzarse al combate
temerariamente, sino con la seguridad de vencer). De ningún modo debemos
dejarnos intimidar par la arrogancia de los reaccionarios.
Circular del Comité Central del Partido Comunista de
China sobre Las negociaciones de paz con el Kuomintang
(26 de agosto de 1945),
Obras Escogidas, t. IV.
En lo que concierne a nuestro deseo, no quisiéramos
combatir ni un solo día. Pero si las circunstancias nos obligan a luchar,
podemos hacerlo hasta el fin.
Conversación con la corresponsal
norteamericana Anna Louise Strong
(agosto de 1946),
Obras Escogidas, t. IV.
Estamos por la paz. Pero, mientras el imperialismo
norteamericano no renuncie a sus arrogantes e irrazonables exigencias, ni a
sus designios siniestros de extender la agresión, la única decisión posible
para el pueblo chino es continuar la lucha al lado del pueblo coreano. No es
que seamos belicistas. Estamos dispuestos a poner fin a